miércoles, junio 25

pasos previos

Mañana filmaré con Paulina. 
Mientras, estos días he venido leyendo algunas cosas y pensando al respecto. Creo que la investigación podría extenderse mucho, aunque se que no debo perder el hilo de lo fundamental. 
Espero que de Colombia lleguen noticias. Por un lado sobre los datos de las mujeres con las cuales voy a trabajar y por el otro, sobre el tema del financiamiento. Me han dicho que el proyecto, el cual re-escribí y les envié a varias organizaciones de mujeres, les había encantado. Les parece una apuesta interesante y sensible...
Son optimistas y creen que va a ser posible conseguir algo de ayuda económica para la producción.
Ya tengo el pasaje a Bogotá. Saldré el 30 de agosto y regresaré el 20 de septiembre... justo antes de que me dejen libre en las demás materias. Debo tener todo muy organizado para esas fechas, evitando perder el tiempo valioso que pase allí. 
Por lo pronto, cuento con un lugar fijo donde me voy a instalar para filmar, las cámaras que usaré y la seguridad del pasaje, además por supuesto de contar con muchas facilidades al ser de allí.

Mi hermana, una fiel colaboradora del proyecto, ha estado reflexionando conjuntamente sobre temas importantes. Ella me escribió esto:

"Cómo para uno, que esta afuera de esa experiencia, que no la ha vivido en carne propia, es tan fácil imaginar que esa experiencia de la violencia ha dejado una marca indeleble en el cuerpo, en la forma de hablar, en los gestos, en algún lugar reconocible. Pero quizá la marca sea a veces la distancia, el desconocimiento de lo que pasa o su significado, porque, ¿cómo darle significado a semejante experiencia?

Tal vez la persona todavía no tiene una relación definida con esos hechos de violencia, y en ese sentido, los hechos de violencia no habrían marcado a la persona de manera cronológica, como algo que paso un día especifico y dejó un resultado con el paso del tiempo, sino como algo vivo, que se transforma. Habría que preguntarse si el proyecto busca ver el trauma de la violencia, es decir, su marca en algún lugar, lo que dejó. O quizá simplemente explorar, junto con ellas, que pasa con esa relación. Es decir, plantearlo como un trabajo de exploración conjunta a través del arte, entre ellas y tu, de esa relación. No se sabe que va a salir. 
De este modo, el proyecto no serias tu mirándolas a ellas en su espacio íntimo a través de esa ventana a su alma, si no más bien, un espacio donde conjuntamente se exploraría de una manera artística lo que para ellas significa. 
Porque quizá sea un poco imposible pensar que ellas van a llegar ahí con su conflicto en la mano y lo van a "mostrar" o eso va a "salir"..."

Creo que es una reflexión sumamente acertada. Porque siempre ha estado allí el vacío de no saber como va a salir "eso" que ha quedado después de la experiencia de cada una, o al menos el no saber como hacerlo salir. Pero no me había detenido demasiado en pensar que de pronto para algunas mujeres, su vivencia no había dejado una marca específica que fuera facilmente recuperable. Ellas mismas deben estar ante una búsqueda continua, ya sea consiente o inconsciente, de aquello que les sucede o les sucedió. Entonces me pregunto aún por donde debo indagar... y al mismo tiempo creo que dependerá de cada experiencia-encuentro-persona. 

viernes, junio 20

Conocí a Paulina la semana pasada después de una búsqueda que parecía poco fructífera.
Paulina es colombiana, de Medellín. Está en Buenos Aires haciendo una maestría de diseño gráfico.
La logré contactar porque es prima de una amiga que no veo hace mucho tiempo.
Estuve almorzando con ella. Hablamos del proyecto, de mis ideas y expectativas y también de su historia.
Desde los años 80, han matado a su abuela, su tio y su padre. Paulina habla de esto con cierta naturalidad, y eso me da un poco de impresión.
Me di cuenta lo difícil que es ser receptor de esas experiencias. ¿Cómo reaccionar?
Paulina iba a venir hoy a mi casa porque quiero hacer unas pruebas con la cámara, pero está en cama con un virus que anda rondando por ahí. Tendré que esperar unos días hasta que se mejore.
Ella me pregunta que es lo que tiene que hacer ahí, delante de la cámara. Yo intento explicarle que debe haber diferentes vias que le sirvan para ponerse en contacto con aquello que le pasó y que de alguna manera eso empiece a traslucir por medio de su cuerpo. Vamos a intentar varias cosas como medios de exploración. 
Le dije que yo creía que a lo mejor servía que trajera cosas suyas que la conectaran con ese pasado. Canciones, objetos, etc.
Ella dice tiene miedo de quedarse paralizada frente a la cámara, yo le digo que también eso hace parte.

sábado, mayo 31

martes, mayo 13

un primer planteamiento




Desde el lugar donde es posible rescatar parte de la memoria y valorizar las experiencias de algunas mujeres, como una vía para intentar comprender sucesos que no hemos vivido en carne propia y que como colombiana siento la necesidad de explorar y porqué no, entender más a fondo, es desde donde el proyecto hace énfasis. 
A partir de la elección de distintas mujeres de variadas edades, niveles sociales o regiones, se construirá un corpus de experiencias relacionadas a la guerra en Colombia. Indagando en la manera en que cada una de ellas ha sido impactada. 

¿Cómo se manifiesta ese impacto en sus cuerpos y en su relación con algunos de los objetos que le son propios?

Aislar estos cuerpos en un espacio que les sea común permitirá un conocimiento más profundo de estas mujeres como receptoras de distintas experiencias. Sus características mas propias, su manera de vestir, sus gestos o movimientos darán cuenta de algo que va más allá del testimonio mismo que podrían dar. Un “espacio común” se refiere a un lugar determinado que sea el mismo para todas, aislado del contexto habitual de cada una de ellas. Es una manera de explorar la experiencia en si de la persona y su construcción como ser en un espacio-tiempo determinado, sin contar con el peso de la imagen estereotipada que ha sido durante años construida por los medios de comunicación.
En este mismo punto han trabajado diversos artistas, dos de ellos que particularmente he encontrado interesantes como referencia para este proyecto.

Por un lado, la artista holandesa Rineke Dijkstra ha tomado la idea de “descontextualizar” como una manera de indagar incisivamente en las personas. Ella misma reconoce su interés cuando dice: “Me interesa la paradoja entre identidad y uniformidad, el poder y la vulnerabilidad de cada individuo y cada grupo. Intento visualizar esta paradoja concentrándome en las poses, actitudes, los gestos y las miradas."

Por otro lado, Richard Avedon y su famoso trabajo In the American West . Avedon declara: “Según avanzaba el trabajo, los propios retratos comenzaron a revelar todo tipo de conexiones -psicológicas, sociológicas, físicas, familiares- entre personas que nunca se habían conocido". Durante varios años Richard Avedon se paseó por todo el Oeste de Estados Unidos para mostrar una realidad muy diferente a la de las películas de vaqueros. Sobre un fondo blanco expuso los rostros y captó las miradas. El fondo blanco es una manera de inducir la Mirada a aquello que “realmente importa”, pues ninguno de sus retratados representa a un país poderoso e invencible. 

LA INSTALACIÓN
Las distintas mujeres elegidas, serán filmadas en un espacio neutro conjuntamente con el objeto que haya sido elegido por cada una de ellas. Se manifestará su relación con el objeto a través de lo que ellas suelan hacer con este en su intimidad. 
Luego se editará buscando los momentos más reveladores para el espectador. Las mujeres no hablarán directamente sobre su experiencia, si no que ésta se materializará por medio de su interacción con aquello que le pertenece y que somboliza su relación con el conflicto.
Conjuntamente se expondrán los objetos anteriormente mencionados, ya que considero que exponerlos es una manera de otorgarles un valor como memoria. Es por sobre ellos por donde pasa la memoria y la palabra. 

El conjunto de lo expresado por el cuerpo, los gestos, su apariencia y su relación con los objetos, pretende ser una pequeña ventana al alma de cada mujer. Es crear un lugar donde se expresen la individualidad, la subjetividad, la historia propia que esta hecha de pequeñas cosas cotidianas, en contraposición a un testimonio “documental” donde lo que se estaría resaltando es una historia más genérica, como “las mujeres en el conflicto”, pero, ¿quién es Marta, Fabiola, Paola?. 

El conflicto armado no es algo que está afuera, en la “realidad social” cuando uno abre la puerta de la casa, sino que es una realidad que vive adentro de las personas.


viernes, mayo 9


una prueba, un acercamiento.

jueves, mayo 1


Richard Avedon buscó la menera de mostrar el mito del Oeste Américano para romper con el mundo romántico de idílicos vaqueros y así poder mostrarlo desde otro lado. 

¿Qué sucede cuando se descontextualiza algo?




viernes, abril 25

"Cuando las armas, la amenaza o el uso de la fuerza imponen la ley del miedo y rigen las relaciones sociales, los derechos humanos en general, y los derechos humanos de las mujeres en particular, quedan sometidos a la decisión arbitraria de los actores armados. Esto se agrava cuando no hay posibilidad real y efectiva de defender esos derechos ante el Estados o cuando el propio Estado los viola, al ejercer la fuerza de manera arbitraria. Lo expresan mejor las mujeres colombianas cuando dicen: "Es la fuerza la que se utiliza para tramitar los conflictos". "No hay ley, la ley es la ley de ellos"

MEMORIA DE MUJERES